Como lo oís, compañeros. En la SGAE no sólo se llenan los bolsillos de billetes estafando a los pequeños negocios mediante normas totalmente injustas e inmorales, sino que además, al parecer, se creen en la cima de la cultura. Según leo en 20minutos, Ramón Muntaner (director del área mediterránea de la SGAE), ha declarado que “en otros países, como Francia, nadie se cuestiona estas normas”, y que en nuestro país lo hacemos porque “nuestro nivel cultural está por debajo del resto”. Ya veis, la SGAE nos convierte en pobres, y además en tontos.
Según Muntaner, en Francia se recauda más del doble de dinero por derechos de autor al año, y allí nadie se queja. Claro, también es cierto que descargarse una película en Francia puede privar a alguien de internet durante un año. No está la cosa pues para quejarse. En mi opinión, el pueblo francés ha sucumbido antes a la incultura (no por incultos, sino porque se las han puesto bastante más canutas) mientras aquí aún se resiste. La piratería, si bien es verdad que conlleva algunos problemas, también es cierto que aporta bastantes beneficios a la cultura. Es algo evidente para cualquiera que se pare a pensarlo, y no vendría mal ponerse a pensar en una solución que pueda satisfacer a todo el mundo. Pero si podemos robar, ¿para qué lo vamos a hacer?.
Así es. La SGAE ha denunciado a la cafetería-pastelería ‘Patet’ de la provincia de Lleida por, según la organización, poner la radio en el local sin pagar la cuota correspondiente. Según el propietario de la cafetería, solo pone música para que a él y a su mujer no se les haga tan pesada la jornada laboral, siendo de 11 horas para esta última.
Las cosas no pintan muy bien y por eso digo aprovecho. Y es que, si se llega a aprobarse la reforma de la Ley de Economía Sostenible la libertad de expresión en la red se verá gravemente degradada y las webs podrían llegar a cerrarse sin tan siquiera una sentencia judicial.
