La verdad, siempre he pensado que todo eso del villarato se lo ha inventado la prensa madridista como una de tantas formas de lloriquear por los éxitos del eterno enemigo. Sin embargo, tal es la chapa que dan que a veces te queda la duda de si será cierto o no. Por suerte están los partidos de hoy para devolverle a uno la razón.
Ya cuando uno entra en As y lee que el gol anulado a Capel está mal anulado se mosquea. No sé qué falla en ese periódico, si las nociones de fútbol de sus periodistas o las propias nociones de periodismo y ética, pero está claro que falla algo. Si el balón sale de las botas de Koné, aunque rebote en Milito, es fuera de juego. En su afán por no desistir del villarato, que sin duda les sacará de algún apuro en futuras ocasiones, tienen que inventarse cosas para salir al paso.
Nadie duda que el gol de Bojan está mal anulado, y que el penalty de Chygrynskiy (penoso partido del ucraniano) no lo era en absoluto. Todos dudan sobre la legalidad del gol de Alves (yo personalmente pienso que estaba en fuera de juego). Así pues, contando que el árbitro se equivocó en al menos dos ocasiones determinantes en contra del Barcelona, la teoría pseudo-conspiratoria dicta que dentro de poco Pérez Burrull sufrirá algún tipo de castigo por parte de la federación. Pero me temo que no será así, y es que el villarato no existe.
No pretendo llorar la derrota de mi equipo, y menos cuando en esta temporada no han perjudicado mucho al Barcelona (alguna vez tocaba salir perjudicados también). Soy de los que piensan que los árbitros siempre se equivocan a favor de los grandes, tanto de Madrid como de Barcelona, y ya está, con ello hemos de vivir. Pero intentar justificar las derrotas de unos menospreciando las victorias de otros resulta un poco patético. A ver si os cansais ya de llorar, por el amor de Dios.
Miguel Carcaño Delgado, el asesino confeso de Marta del Castillo será juzgado, finalmente, mediante un jurado popular. Esta misma mañana se pronunció el juez de instrucción número 4 de Sevilla, Francisco de Asís Molina, dictando un auto por el que se acuerda el juicio.
