
Era el 7 mayo de 2007. Quedaban tres capítulos para que finalizara la tercera temporada de Lost y los productores de la serie anunciaron que la serie tenía fecha de caducidad. No querían alargamientos innecesarios que desvirtuaran la historia.
Lost terminará en 2010, y será emitida en tres temporadas más de 16 capítulos cada una, desde febrero hasta mayo de años sucesivos. Sentíamos que ésta era la única manera de darle a la serie un final creativo y apropiado.
Ese 7 de mayo pensábamos en estas declaraciones y nos imaginábamos un futuro lejano, bastante lejano que no nos preocupaba demasiado. A fin de cuentas aún faltaban tres años más en los que poder disfrutar de la serie que había revolucionado el mundo de la televisión, al igual que en su día lo hizo Twin Peaks.
La obra de David Lynch abrió las puertas de un nuevo mundo en la pequeña pantalla. Los seriales evolucionaron a partir de entonces y empezaron a contar historias que nadie antes se había planteado. Lost, por su parte, cambió la forma de contarlas.
Hoy ha llegado aquel día que nos parecía tan lejano en 2007. Después de seis años, la andanza de Lost llega a su fin esta noche con una emisión global para casi todo el planeta.
A las 08.30 hora española nos quedaremos huérfanos de Lost. Huérfanos de cliffhangers. De caras desencajadas. De clamados al cielo al terminar cada capítulo. O cada temporada. De teorías. De fijarse en detalles nimios. De esperas de una semana entre capítulo y capítulo, o de meses entre temporada y temporada. De llegar a casa del trabajo y poner a bajar rápidamente el capítulo correspondiente. De dar la brasa a nuestros conocidos. De guardar 42 minutos cada semana a oscuras sólo para nosotros, o en compañía. De comentar los entresijos de cada episodio con otros enfermos como nosotros.
Nos quedamos huérfanos de disfrutar. Y es que, por muy trastornados que podamos parecer los seguidores de Lost desde fuera, hemos disfrutado a lo largo de seis temporadas como no pensábamos que podía hacerse delante de un televisor o una pantalla de ordenador.
Hoy todo ese camino llega a su fin.
A partir de mañana deambularemos por el mundo de las series con un vacío dentro de nosotros, aunque contentos por estos seis años de camino recorrido.
Contentos, y agradecidos.
Gracias Lost.