
Hace unos días, veía a mi novia desesperarse porque un libro estaba excesivamente cosido y no permitía una lectura cómoda ni sobre las manos ni sobre la mesa. ¡Seguro que este pequeño artilugio le vendría genial!

Hace unos días, veía a mi novia desesperarse porque un libro estaba excesivamente cosido y no permitía una lectura cómoda ni sobre las manos ni sobre la mesa. ¡Seguro que este pequeño artilugio le vendría genial!