
¡Cómo son las casualidades! Greg Strope se llevó un tremendo susto cuando se levantó una mañana y se encontró su Xbox encendida y el mando mordisqueado y baboseado. Pues bien, el susto no acabó ahí ya que, al coger el móvil, se encontró un SMS de Microsoft felicitándole por la compra de 5.000 puntos (unos 45 euros).
Al parecer, el perro aprovechó la soledad de la noche para encender la consola (que según leo estaba apagada) y aplicando esa casualidad con la que he abierto el post, mordiendo el mando acabó realizando la operación de compra de los citados puntos. ¡Qué cosas!
Vía: Engadget ES

