
Sin palabras. Fijaos en la cara de felicidad y velocidad de este hombre producida por la brisa que agita su melena. No tiene desperdicio (ni la cara, ni la curiosa bicicleta que ha fabricado).
Vía: Geeky Gadget

Sin palabras. Fijaos en la cara de felicidad y velocidad de este hombre producida por la brisa que agita su melena. No tiene desperdicio (ni la cara, ni la curiosa bicicleta que ha fabricado).
Vía: Geeky Gadget