Voy mucho al cine, casi cada semana y de un tiempo para acá, me vengo dando cuenta que, sobre todo en las comedias, las películas me hacen menos gracia. Es más, durante las mismas, me viene varias veces un desagradable sentimiento que podría expresar con palabras como ‘ahora sé lo que va a venir’ y, por tanto, la broma o el golpe ya no me hace gracia. Así sin más, una broma, que podría ser la mejor de la película, sencillamente no me hace gracia. Ya la había visto en casa.
¿Y, por qué? Ya lo sé: los trailers nos destrozan las películas. Y ya no solo porque nos desvelan los mejores momentos de un film sino porque, cada vez más a menudo, los actores de doblaje de los trailers no son los mismos que finalmente escuchamos en las salas de cine. ¿Por qué? Recuerdo perfectamente un trailer de hace dos veranos que me resultaba extremadamente gracioso. Era de la película Zohan, Licencia para peinar. Uno de los golpes me resultaba, simplemente, descojonante. De esas escenas que repites y repites porque te resulta tremendamente graciosa hasta que te sientas en el cine y llega la decepción: ¡ni siquiera era la misma frase! habían modificado las palabras y ya no me hizo ni pizca de gracia. Nada.
Pero volviendo más al asunto de desvelar las películas. Mi otro y más reciente caso en el que me han desvelado más de media película es una que tenía mucha ilusión por ver: Planet 51. Hace ya más de un año, vi el trailer de presentación en una sala de cine y me dejó intrigado. Más aún sabiendo que era una súper producción española. Hasta ahí todo bien. Pero llega la hora del preestreno y son todo imágenes, secuencias y nuevos trailers. Descubrí a los personajes. Descubrí sus mejores bromas. Descubrí la trama. Y no descubrí más (si es que quedaba algo) porque, cada vez que salía algo en la televisión, simplemente cambiaba de cadena.
A esa determinación he llegado. Cambiar de cadena y no ver más de lo que veo la primera vez en los propios anuncios que veo antes de las películas en le cine. Mi próxima película, que algo me han destrozado ya, es Lluvia de Albóndigas que, espero, no me hayan destrozado mucho ya.
¿Qué necesidad hay de mostrar todas tus cartas? No lo entiendo la verdad. Para otro tipo de películas vale, pero ¿para las comedias? Por favor, ¡guárdense algo para mi! ¿Os pasa lo mismo?
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Lo que dices está muy bien dicho, pero se te olvida mencionar la violación más llamativa de todo principio de márketing: en el tráiler de La isla (Michael Bay), en mitad del mismo, decían un pedazo de spoiler que era todo el puñetero argumento de la misma. Me entraron ganas de matar.
Amén. Algo de esto comenté yo también en mi blog. Y luego se quejan de que el número de espectadores desciende, si con ver una peli ya ves dos o tres…