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No pude esperar más, y el mismo fin de semana del estreno de Avatar acudí a verla. Había puesto en ella muchas esperanzas, la verdad, y he de decir que el resultado final superó todas mis expectativas.
A nivel de guión no es que sea una maravilla. Es una historia bastante típica, sobre el amor por la naturaleza y defender la tierra en que uno vive. No sorprende en ningún momento, pero conmueve y convence. Lo maravilloso de Avatar es su fotografía, sus paisajes, escenarios, creaciones… Todo lo que habita ese planeta llamado Pandora es una maravilla del diseño. Cada nueva especie que sale te sorprende, cada nuevo escenario te fascina, cada costumbre de las especies autóctonas te interesa… Como digo, lo mejor de Avatar no es la historia que se cuenta en ella, sino el mundo donde se cuenta esa historia. Es probablemente la película más preciosista que he visto en un cine. Las escenas nocturnas en el bosque con todas esas plantas y animales bioluminiscentes son simplemente espectaculares, preciosas. Si te gusta el cine, es aconsejable verla, pero si te gusta la fotografía, los gráficos, la pintura o la biología es casi obligatorio presentarse en el cine. Y conste que no soy muy partidario del 3D, pero en este caso, lo recomiendo ampliamente.
Uno no se extraña, después de verla, al oir la impresionante cifra que costó (250 millones + 150 millones de producción). Sólo espero que el público responda y consigan recuperar todo lo que puedan, y que así el bueno de James se anime a embarcarse en otra producción similar.
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