votar Canciones con historia (II): Amarok

13 noviembre 2009 por JMVT Dejar comentario »

En esta segunda entrega de Canciones con Historia os traigo una composición que, bueno, es a su vez un disco entero, porque al durar la friolera de una hora y dos segundos, es el único tema que lo conforma.

Puede que algunos conozcáis a Mike Oldfield. Algunos porque habréis oído hablar del archiconocido Tubular Bells. Otros porque habréis oído hablar de su requetearchiconocida Moonlight Shadow. Algunos porque seáis fans absolutos. Y otros, incluso, porque estaréis hasta el gorro de sus continuas reediciones tubulares.

También es probable que algunos de vosotros no hayáis oído hablar nunca de él ni de ninguno de sus temas, lo cual es algo que hay que subsanar casi inmediatamente.

Así que entrando en el tema que nos ocupa, pasemos a hablar de Amarok, una de las composiciones más asombrosas e injustamente desconocidas de la historia de la música.

Michael Gordon Oldfield nació hace 53 años en Reading, Inglaterra. Tras una infancia con diversos problemas familiares, decidió refugiarse en el sonido de su guitarra, instrumento que acabó siendo su vía de escape personal.

Junto a su hermana, Sally Oldfield, formó en 1968 ‘The Sallyangie’, un grupo folk que editó el disco Children of the Sun durante su año de existencia. Poco después formó también con su hermano Terry el grupo ‘Barefeet,’ con el que se aproximó más detenidamente a la música rock y gracias al cual pasó a formar parte del grupo de Kevin Ayers, ‘Kevin Ayers & The Whole World’.

Tras la disolución del grupo en 1971, Mike Oldfield pasó los dos años siguientes ordenando y poniendo en práctica, con la ayuda de una grabadora de cuatro pistas, todas las ideas musicales que resonaban en su cabeza y que darían como resultado a uno de los discos más influyentes de la historia: Tubular Bells.

TubularBells

Hola, soy una jodida obra maestra

Desde aquel lanzamiento y hasta el disco que nos ocupa, unos cuantos más y de menor, igual o superior calidad, le seguirían. Hergest Ridge (1975), Ommadawn (1977), Incantations (1978), Platinum (1979), QE2 (1980), Five Miles Out (1982), Crises (1983), Discovery (1984), The Killing Fields (1985), Islands (1987) y Earth Moving (1989).

Pequeño paréntesis. Si no habéis escuchado Ommadawn, dejad de leer este post estúpido e id inmediatamente a ello. ¡Es una orden! ¡Vamos!

ommadawn

Hola, yo soy otra jodida obra maestra. Encantado.

Bien, si estáis leyendo este párrafo, doy por sentado que o bien ya conocíais Ommadawn o bien ya habéis terminado de escucharlo, así que vamos al turrón.

A finales de los años 80, la relación de Mike Oldfield con Virgin, su discográfica de toda la vida, no era precisamente idílica. Virgin le presionaba para sacar por un lado una segunda parte de su exitoso Tubular Bells y por otro canciones pop de consumición rápida. ¡Ah, benditos años 80! Oldfield, cansado ya de esta situación y con el fin del contrato con su compañía próximo en el tiempo, concibió su penúltimo disco como una venganza. La contraportada ya lo avisaba.

Esta grabación puede ser peligrosa para la salud de los mentecatos 'oreja de trapo'

Esta grabación puede ser peligrosa para la salud de los mentecatos 'oreja de trapo'.

Peligrosa no sé, pero desconcertante, un rato.

Hace ya unos cuantos años que me compré el cd de Amarok con el dinero que conseguí en un cumpleaños (en uno mío, se sobreentiende), alentado por las críticas tan buenas de los fans de Oldfield que leía por los foros y arcaicas webs de antaño (como castigo de Virgin, el disco apenas fue publicitado), y recuerdo nítidamente que después de la primera escucha del disco, el primer pensamiento que pasó por mi cabeza fue un gran “¿pero esto qué narices es?”.

amarok

Hola, yo soy...

Caos. Amarok es caos. Un bonito y delicioso caos ordenado en múltiples departamentos melódicos que se van enlazando unos con otros de forma imperceptible, casi mágica. En Amarok podemos encontrar un maravilloso solo de guitarra enlazado con un piano rachmaninoviano. Una melodía de apenas segundos que nos atrapa y que se instala definitivamente en la cabeza. Todo género es abarcado. Desde flamenco hasta rock pasando por percusiones africanas. Hay algo que por narices te tendrá que gustar.

Y capas. Amarok son capas. Interminables y casi innumerables capas de arte. Capas que se van descubriendo en cada nueva escucha. Algún sonido nuevo. Una guitarra de fondo que no habíamos oído las doce mil veces anteriores. Sensaciones nuevas en cada escucha que hacen que queramos que terminen ya los sesenta minutos de música ininterrumpida para ponerlo de nuevo desde el principio y buscar nuevos detalles.

amarok2

Notas sobre las divisiones del disco en el libreto del cd

Y raro. Amarok es raro. Hay sonidos de teléfonos, de gente corriendo, de bostezos y rascamientos de barba, de disparos, de una motosierra, del motor de un coche, del ladrido de un perro. Hay códigos morse ocultos en los que el propio Oldfield manda a la mierda a Richard Branson, dueño y señor de Virgin (“fuck off r b”). Hay dos o tres finales distintos, cada uno con su clímax personal, e incluso un discurso en el que se parodia a Margaret Thatcher.

Que no cunda el pánico. Por raro que pueda parecer, todos estos ruidos, casi onomatopéyicos, tienen su razón de ser. Se funden con la música y pasan a formar de ella. De acuerdo, oír un evocador solo de guitarra mientras alguien de fondo se lava los dientes puede parecer extraño. Bueno, de hecho lo es, joder; pero es deliciosamente extraño.

Es una extraña hora de composición con su propia mitología. Sesenta extraños minutos de música y de desvaríos de parte de un imaginativo Oldfield en estado puro. Tres mil seiscientos extraños segundos en los que estaremos continuamente a la expectativa de ver qué es lo próximo con los que nos sorprenderán.

amarok3

Más detalles del libreto

Dicho lo cual, si todo esto que he contado te ha animado a escuchar esta obra maestra, ¡corre a hacerlo ahora mismo!

O si todo esto que he contado te ha animado a volver a escuchar esta obra maestra que ya conocías de antes, ¡corre a hacerlo ahora mismo!

Y si todo esto que he contado te ha echado totalmente para atrás a la hora de escuchar esta obra maestra, siempre puedes hacer como hacemos todos los fans de Mike Oldfield. Decimos que Amarok es su disco perfecto por excelencia y cuando llegamos a casa nos ponemos el Ommadawn.

Isn’t that charming?

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2 comentarios

  1. Daniel Tejedo dice:

    Me encantan tus posts de “Canciones con Historia”, te has creado un fan xD

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