(Edit: Segunda parte acabada, aquí).
Las adaptaciones al cine están a la orden del día, desde todo tipo de plataformas. Libros, películas antiguas, series, comics… y, como no, videojuegos. En Hollywood saben que la industria del videojuego es una de las más importantes dentro del sector ocio (por no decir la más importante, o al menos la que más dinero mueve), y se han sabido apuntar al carro. Adaptaciones como las ya conocidas Max Payne o Resident Evil, o las venideras Prince of Persia o Warcraft causan revuelo y comentarios entre los jugones. Y es normal, no solo porque combinan las dos opciones de ocio más comunes y asequibles, sino porque acercan los videojuegos a la gente, y eso siempre ayuda. Y, por supuesto, porque mola vilmente ver en una película a nuestros personajes favoritos. Nos encantan las adaptaciones, disfrutamos alabándolas cuando están bien hechas, y destruyéndolas con comentarios perniciosos cuando destrozan el argumento o los personajes originales. Reconozcámoslo, aunque esté mal hecho, nos gusta verlo.
En la lista que voy a poner a continuación, hablaré de los videojuegos cuya adaptación daría, en mi opinión, mejores resultados. No sólo a nivel de calidad, sino a nivel de afluencia de público. Intentaré analizar pros y contras, y hablaré de escenas que en el cine serían espectaculares, así como del posible reparto que en mi opinión haría un buen papel con la adaptación. He de aclarar que esto no es una lista de mis videojuegos favoritos. Por ejemplo, Okami o Kingdom Hearts, que estarían sin duda en mi top 10, no los considero muy aptos para ir al cine. Intentaré además que haya juegos de casi todos los géneros. Quizás se me escapen algunos (obviamente, nadie ha jugado a todos los juegos que hay), y quizás haya discrepancias, pero en fin, espero que os resulte ameno.
Tras el salto, comenzamos.
10. No More Heroes (Wii)
Ok, quizás no es el comienzo que todos esperabais, pero espero que esteis un poco más convencidos al acabar los siguientes párrafos. No More Heroes es un juego bastante reciente (el más reciente de los aquí incluidos), quizás no demasiado conocido, pero los que lo hayais jugado probablemente lo considereis un juegazo. Hay varios aspectos del juego que me han llevado a incluirlo en la lista:
La Trama. El juego narra la historia de Travis Touchdown. Travis es un chico al que, por alguna razón, matar se le da muy bien. De hecho, se le da tan bien que se propone convertirse en el mejor asesino del mundo. Para ello contacta con una organización que lleva el registro de los mejores asesinos, y el juego comienza con Travis situado en el puesto número 11. Para alcanzar la cima, habrá que cargarse a los 10 que están por encima, y para localizarlos, habrá que mediar con una tía buena que traerá a Travis de cabeza, muy excéntrica y que tan pronto se acuesta con él como lo rechaza. Todos estaremos de acuerdo en que esta base es fácilmente peliculizable.
La estética. No More Heroes cuenta muy particular, que recuerda bastante en cierto sentido a las películas de Tarantino. Cuenta con detalles retro realmente maravillosos. Mapa, mensajes e iconos pixelados, musiquilla a 8 bits, un minijuego obligatorio de naves, y esto se verá ampliado en su segunda parte, donde para ganar dinero tendremos que superar minijuegos a 8 bits al más puro estilo NES. El sistema de movimientos finales es tan raro que te acaba encantando. Cada vez que matas a un enemigo, una ruleta tragaperras sale en la parte inferior de la pantalla, y según salga la combinación, veremos movimientos bastante molones. Pero no importa cómo se llega a ellos, sino cómo funcionan. En uno de ellos, la imagen se vuelve en blanco y negro, la cámara se situa en nuestra espalda y caminamos tranquilamente masacrando enemigos de forma violenta con solo apretar un botón (lamento la calidad del vídeo, pero es el único que he encontrado).
El arma, una espada láser al estilo Jedi que funciona a pilas que se recargan con movimientos onanistas, el hecho de salvar la partida mientras te sientas en el WC a evacuar el vientre, y un montón de pequeños detalles contribuyen a crear esa estética retro/tarantiniana de la que hablaba, en la que parece que cada detalle que nos encontramos a medida que jugamos nos levanta una sonrisilla.
Los asesinos. El juego en sí es bastante “tarantiniano”, pero si hay algo que parece estar concebido por la mente de Quentin son sin duda los asesinos de nuestra particular lista. Ya de entrada nos encontramos con un padre de familia divorciado, que acostumbra a soltar improperios y que sueña con ser una estrella de la música para que su hija lo oiga. Así dicho parece dramático, pero ver a Travis diciéndole “cállate pesao” cada dos frases lo lleva a ese campo dramático/cómico que tanto éxito tiene en el cine. La abuela con un cañón gigante también se imagina en pantalla, o el mago que usa sus trucos para hacerte flipar mientras te da pal pelo. Pero si hay alguno que se pueda llevar bien al cine ese es sin duda Destroyman. Típico personaje tramposo que tiene un montón de trucos bajo la manga y.. ¡disfrazado de superhéroe!. Muy cómico, recordemos que esto es una liga “seria” de asesinos.
Hay quizás un inconveniente, y es que, aparte de que el final de la historia es totalmente absurdo (creo que ya es suficiente de spoilers por hoy, pero de verdad, no tiene sentido), la historia en sí misma no cambia mucho del esquema “viene la tía buena, nos decimos chorradas, mato a un friki muy extraño, y me voy al wáter a guardar la partida”. Sin duda habría que aportar bastante material nuevo, que como todos sabeis, puede gustar o no. Y es un inconveniente porque las cosas cambiadas no nos suelen gustar, pero en este caso es inevitable.
Reparto: En cuanto al reparto, y aún a riesgo de repetirme, todo parece indicar que el director ideal para el filme sería Quentin Tarantino. El papel de Travis Touchdown es difícil de decidir, es necesario un actor joven que tenga cierto aire de pasotismo. El Mark Wahlberg de los años 90 encajaría perfectamente, pero a no ser que inventen la máquina del tiempo, me decantaré por Haydn Christiansen. No voy a ponerme a decir todos los papeles para los asesinos (son muchos xD), aunque destacaré lo mucho que encajarían Halle Berry para Shinobu, o Tara Reid para Bad Girl. Para acabar os dejo con un bonito cosplay de Silvia Christel, la rubia maciza de la que hablaba antes.

9. Diablo (PC)
Sí, ya hay una peli llamada Diablo, aunque la de Vin Diesel creo que no tiene mucho que ver con el videojuego. El trío fantástico de Blizzard (Diablo, Starcraft y Warcraft) es conocido por todos los jugones, y los tres tienen una misma base para ser fácilmente portados al cine con éxito. Como Warcraft ya está en camino, he tenido que es coger entre dos típicos clichés de cine: aventuras intergalácticas y criaturas demoniacas. Me he decantado por Diablo porque el género espacial está bastante trillado en Hollywood, y sujeto a un montón de prejuicios injustos, pero ambas estarían bien. Y ambas tienen las mismas virtudes:
Estética muy definida. En este caso una estética oscura. Que esté muy bien definida facilita la transición videojuego-cine. Escenarios, vestuario, atrezzo y demás siguen un patrón muy concreto, y es muy fácil adaptarlo con fidelidad. A lo largo del transcurso de la segunda parte del juego se visitan escenarios de temática diversa (páramos helados, desiertos, zonas pantanosas..), pero todas son tétricas y en todas se siguen los mismos patrones. Estos escenarios en la gran pantalla quedarían de lujo.


Mitología. Todo el pasado del mundo donde se desarrolla Diablo está increiblemente documentado, hasta tal punto que esos hechos con mucho más numeros y profundos que los que se desarrollan durante el gameplay. Ha habido un montón de guerras, batallas, ascensiones y caídas que ayudan a que la base sobre la que se va a construir la historia sea más sólida, y a que solo sea necesario un poco de documentación para respetar la idea inicial y basarse en ella a la perfección. Si quereis conocer a fondo el pasado y la mitología de los Diablo, visitad la fabulosa wikipedia del juego.
Libertad para crear. Conste que no me contradigo. En No More Heroes argumenté como inconveniente el hecho de que haya partes de la historia que no están muy claras, y la responsabilidad por tanto de los guionistas de escribirlas, pero este caso es distinto. Esto no es más que una consecuencia directa del punto anterior. Al ser los hechos de los juegos más superfluos que la mitología, basándose en ella puedes crear tu propia historia casi desde cero sin que resulte un atentado contra el juego. Obviamente Diablo tendría que salir, y si fuera un poco consecuente habría bárbaros, amazonas, etc., pero puedes crear nuevos personajes, que no hayan salido antes en la saga, darles papeles importantes, y no levantar quejas entre los fans. Sin duda esta es una de las grandes ventajas.
Como inconveniente, quizás el hecho de que no hay muchas situaciones concretas que sean adaptables al cine directamente. Es decir, cuando uno, desde el punto de vista del fan que conoce el videojuego, va al cine a ver una película de este tipo, le gusta reconocer situaciones que ha vivido como jugador. En este caso es difícil, más que nada por el tipo de juego que es, la lucha con Andariel o cualquiera de los otros demonios no es muy espectacular. Se podrían adaptar algunos ataques en concreto, pero no toda la situación.
Reparto: La ausencia de personajes concretos me deja sin mucho que comentar sobre el reparto, al menos en cuanto actores se refiere. Para dirigirla pasa algo parecido, habría que saber un poco la historia primero, aunque voy a decir a Francis Lawrence, ya que las adaptaciones de Constantine y Soy Leyenda me gustaron bastante.
8. El día del tentáculo (PC)
Las aventuras gráficas son uno de mis géneros favoritos, y la verdad es que quedarme con una en concreto me ha resultado mas difícil de lo que creía. Monkey Island, a pesar de ser la preferida de casi todos, no me parece muy apropiada para el cine. Su sentido del humor pasa más por detalles sutiles que por escenas tronchantes. Indiana Jones and the fate of Atlantis es sin duda otro candidato serio, ya que para muchos es la mejor historia de Indiana Jones contada, pero la verdad a mi los argumentos de las pelis de Indi me parecen tan buenos como el de este juego, y como sabemos que van a hacer más pelis del famoso arqueólogo decidí descartarla. Broken Sword, Hollywood Monsters y The longest journey también pasaron por mi mente antes de decidirme por la segunda parte del Maniac Mansion, por los siguientes motivos:
Sentido del humor. Sin duda el gran punto fuerte, se nota la mano de Tim Schafer. Cualquiera que haya jugado al día del tentáculo seguro que recuerda alguna escena o momento del juego en que no pudo parar de reir. Lo genial de este juego en concreto es que aporta tantas dosis de humor sutil y frases para el recuerdo que de situaciones absurdas y humor que entra por los ojos. Dos ejemplos sobre ello, cuando dormimos a aquel caballo que habla de todo recitándole como se construye un compilador, o cuando viajan en el tiempo con el diamante de mentira y se ve a hoagie surfeando cuando los otros dos están muertos de miedo.

Además, cada personaje en concreto aporta su grano de arena con alguna situación o comentario desternillante. Ya no solo los protagonistas, que también, o los villanos (el tentáculo morado es uno de los malos más carismáticos que existen), sino de prácticamente todos los secundarios. A mí me parece especialmente memorable la conversación de Bernard con el ladrón de coches. Seguro que a vosotros os gustan más otros momentos, y eso es lo bueno, porque la cantidad de situaciones graciosas que encontramos es casi innumerable.
Líneas temporales. Vamos con algo que se aleje un poco del carácter cómico del asunto (pero solo un poco). Si hay algo que en el cine da impresión de película profunda y bien llevada es la utilización de diversas líneas temporales conectadas. Vale, aquí están conectadas por un retrete, pero siguen estando conectadas. Todo lo que hace Hoagie en el pasado tiene repercusión en el presente de Bernard, y en el futuro de Laverne. Si por ejemplo en el pasado hundimos la carrera del escultor zurdo en beneficio de la del diestro, en el futuro la escultura será diferente. Además, aunque las 3 se desarollen en el mismo edificio, serán todas muy diferentes. El origen de los estados unidos, un hotel-laboratorio secreto en el presente, y un edificio donde los tentáculos esclavizan a la raza humana en el futuro. Al final todo se basa en una sucesión de acciones bien hiladas que, además de producir situaciones desternillantes, ayudan a encauzar la trama.
El origen alternativo de los Estados Unidos. De las tres líneas temporales, si hay una que destaca por encima de las demás es la del pasado. Por dos motivos, en ella está Hoagie, sin duda el mejor personaje de la entrega, y porque en el pasado visualizaremos como se originaron “realmente” los Estados Unidos. Veremos a George Washington al lado de un buzón de sugerencias para enmiendas, porque no se les ocurre qué poner en la constitución (y seremos los culpables de la aprobación de algunas enmiendas bastante curiosas). Veremos cual es el verdadero origen de la bandera, una mujer cosiendo día y noche los diseños que le pone la gente encima de la mesa hasta que le guste uno. En fin, un montón de cosas al respecto muy graciosas, que harán mucha gracia a los estadounidenses en particular pero a todo el mundo en general, ya que todos nos hacemos una idea de la historia de ese país que tanto entretenimiento nos proporciona. Como ejemplo, las líneas de conversación de Hoagie y George Washington (siento el inglés, pero no lo encuentro en el idioma patrio), me encanta la parte en que cuestiona la leyenda del cerezo.
A pesar de que parece que todo se presta para hacer una fabulosa comedia, hay que decir que no todo sería tan fácil. La aventura gráfica desarrolla su humor a lo largo de largas conversaciones, comentarios hechos al observar objetos, coger un montón de objetos y usarlos de formas insospechadas… Todo esto, que al fin y al cabo es de lo que se trata una aventura gráfica, en el cine es imposible, así que el guionista tendría que comerse la cabeza bastante para lograr que la adaptación del título mantuviera la genialidad de la obra de Tim Schafer.
Reparto: Sin duda, el director ideal para la película sería Tim Burton. El sentido del humor del juego se adapta bastante al del director norteamericano, al que ya le hemos visto parodiar ciertas pelicuriadidades de los Estados Unidos en Mars Attacks. Además le vendría bien un cambio de registro tras tantas películas pseudogóticas, y dado que el 90% de lo que hace son adaptaciones.. Para Hoagie, el candidato ideal es Jack Black. Siempre se le suele escoger para interpretar a los heavies en las películas, y la verdad es que da bastante el pego.
En cuanto me puse a pensar en Bernard y Laverne, vinieron automáticamente a mi cabeza Bernardo y Cañizares, de Camera Cafe. Ambos parecen sacados directamente del juego, sobre todo Bernardo. ¿Será su nombre un homenaje al Bernard del juego?. En fin, si estos nombres os parecen tan raros como a mí, siempre podemos quedarnos con Amanda Seyfried para Laverne, y con Eric Millegan para Bernard.

7. Half-life (PC)
Si escoger una aventura gráfica fue complicado, escoger un shooter lo ha sido aún más. De hecho, he estado a punto de incluir 3, pero al final otras opciones les ganaron terreno. En principio, Half-Life iba a ser acompañado por Wolfenstein y Metroid Prime. En el caso de Wolfenstein, la mezcla de seres infernales con nazis cabreados está pidiendo a gritos que la trasladen al cine. Metroid está protagonizado por una rubia cañón, lo cual evidentemente mueve masas, además de contar con el mismo factor mitológico que comenté en Diablo, y transcurrir en el espacio (pienso que el género espacial necesita de más representantes, y Metroid sería uno ideal). Pero en fin, la lista es solo de 10, es inevitable hacer descartes. Half-life les ha vencido por estas razones:
Accidente de laboratorio. Un cliché dentro de las películas de miedo-acción, que es el género en que se desarrollaría la adaptación. Gordon Freeman afronta un día más de trabajo en el laboratorio, cuando uno de los experimentos en los que participa sale mal, provocando una distorsión en el espacio-tiempo (o algo por el estilo), y abriendo un portal a otra dimensión poblada de aliens con instintos bastante violentos. A medida que avanzamos en la historia descubrimos varios secretos del laboratorio, como que ya se había abierto el portal con anterioridad. Todo un clásico.
Todos contra uno. Los aliens avanzan por el complejo cargándose a todo ser humano que encuentran. El gobierno se entera de lo ocurrido y envía a los marines a limpiar la zona. Aunque, para evitar escándalos, mejor eliminar también a los científicos que encuentren. Así pues, el bueno de Gordon no solo tendrá que vérselas con aliens asesinos, también peleará con militares armados hasta los dientes. A medida que nos movamos encontraremos la ayuda de algunos científicos y guardias de seguridad que han logrado sobrevivir, pero en general Freeman estará solo peleando contra humanos y aliens. Esto nos dejará momentos realmente memorables, como un momento concreto en que los marines deciden que la batalla está perdida y ordenan un bombardeo directo mientras ellos se piran, teniendo nosotros que esquivar marines, aliens y misiles a partes iguales. Parece pensado para la gran pantalla, ¿verdad?.
Entidad desconocida que mueve los hilos. Suele ser algo bastante típico en las películas de acción/terror, alguien que preparó todo en la sombra por algún motivo retorcido o simplemente porque es malo. La diferencia es que en este caso, esa entidad desconocida no es la que lo prepara, es la que “incita” a Freeman a evitarlo, y que al final del juego sigue siendo desconocida, o al menos su origen. G-Man es uno de los misterios sin resolver de Half-life. Sale al principio del juego (en esos odiosos 10 minutos en tren) vigilándonos, y al final cuando acabamos con el alien que provoca la invasión, nos obliga a trabajar para él (o eso o nos transportará a una dimensión de millares de aliens carnívoros). Al aceptar, Freeman se encontrará en un estado que en el juego llaman “éxtasis”. Los años transcurrirán con normalidad en la Tierra mientras Freeman se encuentra en algún sitio ajeno a la dimensión temporal, esperando a que G-Man le de los detalles de una nueva misión para volver en el mismo estado físico en que entró, sin notar los efectos del paso del tiempo. Se desconoce el origen de G-Man, así como sus intenciones al enviar a Freeman a salvar a la humanidad. Sin duda un gran misterio para una posible secuela (aunque tampoco se desvele en ella), y un final cuando menos polémico, que no dejará indiferente a nadie.
Secuela muy diferente. Para muchos esto es un inconveniente y de los gordos, pero yo lo considero una gran ventaja. En la supuesta segunda parte del filme, se adaptaría Half-Life 2, en el que pasamos de estar solos en un laboratorio a encontrarnos en un planeta Tierra dominado por los extraterrestres, que organizan a los humanos de manera muy concreta en sus ciudades, intentando evitar la rebelión y la prosperación de la especie. Freeman contactará con un grupo que opondrá fuerte resistencia a los aliens de maneras muy diversas. Así pues, todos los apartados que elogié antes (salvo lo referente a G-Man) se han ido al garete, ahora es mucha gente luchando en el mundo abierto por la libertad del planeta. Aunque nos seguimos moviendo en el terreno de la ciencia ficción, el enfoque es totalmente diferente. Es, por compararlo con algo, como Pitch Black y Las Cronicas de Riddick, dos películas de género diferente siendo una la continuación de la otra. El cambio me pareció increible cuando jugué, me encantaría verlo también en la gran pantalla.
Ahora viene el momento del análisis donde cito algún inconveniente que haga que el videojuego no sea muy peliculizable, pero en este caso no encuentro ninguno. A lo mejor a los guionistas les echan para atrás los 10 minutos en un vagón sin hacer nada y por eso nunca se han puesto…
Reparto: Como director me voy a quedar con Ridley Scott, gran experto en mezclar ciencia-ficción con acción como ya demostró en Alien o Blade Runner. Para Gordon Freeman hace falta una extraña mezcla de empollón con músculos. Creo que Gerard Butler embutido en unas gafas de pasta quedaría bastante bien. Para G-Man no hay muchos datos en qué basarse, así que cogeré a Dennis Quaid, que de cara pues tiene un aire.
6. Final Fantasy VIII (PlayStation)
El rol es, para mí, uno de los géneros de videojuego que más fácilmente se puede llevar al cine. El punto principal de los juegos de rol, al igual que de cualquier película que se precie, es la historia. Pocos juegos de rol han triunfado teniendo un grandioso sistema de combates con una historia floja. Siendo además el rol mi género favorito, se podría pensar que me ha costado decidir un título, pero la verdad es que lo tenía claro desde el principio. Como digo, prácticamente todos los títulos tendrían una adaptación bastante molona (Mass Effect, Golden Sun, Illusion of time o Valkyrie Profile pasaron por mi cabeza, sobre todo este último). Sin embargo, es de todos conocido que si hay una saga que destaca en el mundo de los videojuegos (y por ende, en el rol), esa es Final Fantasy. De Final Fantasy se han hecho dos películas: “La fuerza interior”, que aunque está bastante bien, lo único que tiene de Final Fantasy es el título, y “Advent children”, que continuaba la historia de la séptima (y en teoría la mejor) parte de la saga, pero que decepcionó a la mayoría. Ambas además se realizaron con animación 3D, en lugar de con imagen real. De entre todos los títulos disponibles, no tengo ninguna duda de que este sería el idóneo para encumbrar de una vez por todas a la saga Final Fantasy también en el cine, por los siguientes motivos:
Escenas de acción trepidantes. Todos los Final Fantasy tienen momentos intensos, pero el VIII se lleva la palma. Prácticamente desde el principio nos vemos inmersos en situaciones contrarreloj típicas de una peli de acción. La persecución del robot araña, las bombas en el tren, desactivar los misiles que van a estallar contra los jardines…
No sólo contrarrelojs, el juego está lleno de momentos tensos. Recuerdo especialmente la batalla contra la bruja Abel mientras tiene como rehén a Rinoa, o la invasión del jardín de Galbadia. Son escenas que parecen sacadas ya de una película, acción pura y dura y momentos espectaculares. Es raro que un juego de rol suba la adrenalina, pero Final Fantasy VIII lo consigue como si de un shooter se tratara.
Personajes carismáticos. Este es para mí el punto fuerte de la entrega. El carácter áspero y responsable de Squall, la cabezonería de Zell, el humor y la indiferencia de Selphie… Pueden ser los personajes mejor definidos de la saga Final Fantasy, todos con sus personalidades distintas, pero compartiendo objetivos, preocupaciones e inquietudes. Sin duda es la entrega en que los personajes muestran su lado más humano, más cercano a la realidad en la que vivimos, con lo cual la adaptación sería mucho más asequible al público.
Dentro de la saga Final Fantasy ha habido y habrá muchos personajes carismáticos (¿he oído Sephiroth?), pero para mí Rinoa es la reina. Rinoa conquistaba los corazones de todos los jugones con su dulzura y sencillez, con su simpatía y con su sana preocupación por los demás. Creo que todos los que jugábamos a Final Fantasy VIII cuando salió al mercado estábamos enamorados perdidamente de ella. Recuerdo con mucho cariño la escena del baile en el jardín de Balamb, con Rinoa y Squall danzando con los fuegos artificiales de fondo. Probablemente sea mi escena de videojuegos favorita.
Magia futurista. Otro de los puntos fuertes de esta entrega es su ambientación única. Apariencia y elementos totalmente futuristas se mezclan con algo tan medieval como es la magia, adaptada claro está al entorno. En un mundo con edificios voladores, misiles teledirigidos de potencia descomunal, posibilidad de viajar al espacio cuando quieras, los enemigos principales del juego no son terroristas ni políticos, sino brujas. Esta mezcla es absolutamente genial, y maravilló a millones de jugones en todo el mundo. Recordemos el momento del desfile donde la bruja Edea demuestra su poder, tras evitar la bala de francotirador de Irvine. Toda una maravilla.
Final Fantasy VIII tiene un inconveniente bastante grave, y es que te lo da todo hecho. Un director práctiamente no tendría que hacer nada, solo habría que cortar y pegar. Esto es un inconveniente porque el juego es largo, bastante largo además. Cortar por lo sano algunas escenas para adecuarlo al cine sería bastante complicado, pues son todas importantes. Además, en estos casos se tiende a no ser del todo fiel a lo original, y en este caso creo que sería bastante malo, pues lo que te dan es perfecto. Como digo es un grave inconveniente, que hace que la adaptación sea difícil, pero sin duda sus ventajas lo superan.
Reparto: Como director, me quedo sin duda con Steven Spielberg. Es un genio de las superproducciones, y bastante acertado con las adaptaciones, creo que haría una gran labor.
Final Fantasy VIII tiene muchos personajes, no voy a proponer todos. En google encontré que comparaban a Rinoa con Camilla Belle, y la verdad es que me convence bastante para interpretarla. Comparten un gran parecido físico y la verdad es que en 10000 me gustó mucho. Para Squall voy a apostar por Milo Ventimiglia (a.k.a Peter Petrelli). En Heroes le hemos visto actuar con ese aire cabizbajo/deprimido que caracteriza a Squall, y tienen cierto parecido físico. Tendría que entrenar un poco en el gimnasio. Para Edea enseguida me ha venido a la cabeza la imagen de Catherine Zeta Jones, la actriz tiene la edad y el físico ideal para el papel. Para el papel de Seifer me quedo sin ninguna duda Cam Gigandet. Se le ha visto de malo en varias ocasiones y la verdad es que lo hace bien, y el parecido físico es notable.
Y esto ha sido todo por hoy, iré preparando ya la segunda parte para tenerla lista cuanto antes.
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Felicidades macho, te lo has currado. Espero con impaciencia la segunda parte. Por cierto, Tekken suena para pelicula dentro de poco. Basta que lo hablemos… xD
De Half Life, mi opinión es que el misterioso G-Man podría ser el propio Gordon Freeman del futuro. Quizá suene descabellado que gente cruce la línea temporal marcha atrás para mover hilos en un mundo en que los aliens saltan como en el salón de su casa a nuestro mundo, pero es el sentido que le dí siempre al juego.
De Final Fantasy VIII, aunque no es mi FF favorito, tal y como lo expones si que da pie realmente para una nueva peli, aunque hacerle un apaño a lo que hicieron con Advent Children y representar la historia del juego (Que estoy seguro que es lo que quieren sus miles de seguidores) sería digno de ver, cuanto más fiel fuera al juego.
Y añado nada más, que por el tamaño del juego, quizá podría dar pie perfectamente a una trilogía sin comerse demasiadas cosas…
Ahora me entrará el gusanillo de que algún valiente director hollywoodiense le dé por sacar adelante el proyecto. Rezaremos.