Buenas (?) tardes,
Tal y cómo están las cosas en el país y en el mundo en estos momentos, con recortes brutales que parecen puñetazos al estómago, pérdidas increíbles de derechos civiles por parte de los ciudadanos, desahucios sin compasión y miles de graves problemas “reales” más; quizás no sea el momento más adecuado para dedicar un artículo a un tema tan banal como el fútbol, ese circo para el pueblo tan sobrevalorado y sobreprotegido que nos alegra o trastorna en función de lo que unos clubs privilegiados económicamente y unos deportistas por encima del bien y del mal consigan hacer en un partido. No es de recibo perder el tiempo con esto en este momento, lo sé, pero aún así, no puedo evitarlo.

La impotencia del vencido














